Algo sobre el escultismo
Quiero empezar refiriéndome al escultismo, palabra extraña cuya etimología no he podido investigar. Cotidianamente usamos esta palabra, pero, en lo personal (no se ustedes) muy pocas veces he ahondado en ella. Así pasa, si de repente alguien nos preguntara que demonios es el escultismo, diríamos la definición “por defecto”: Un juego de muchachos dirigido por otros muchachos no tan muchachos y que hace de ellos hombres de provecho. Le falta. Mucho.
He oído decir que es un movimiento, pero ahora ¿Qué diablos es un movimiento? La física nos dice que es comportamiento activo de la materia, es decir, la materia cambia constantemente respecto a su posición en el tiempo y el espacio. Muchas personas, socialmente hablando, ven en la palabra movimiento a la ideología de un grupo especifico de personas, organizados y unidos para llegar a una meta, a un fin, etc. ¿Es el escultismo un movimiento?
Tenemos ideología, tenemos metas, estamos algo organizados y unidos. Pero, ¿qué hace de nosotros nuestra ideología?, ¿Cuáles son nuestras metas y fines?, ¿Aparentamos estar organizados?
Empecemos por el principio, ¿Qué es la ideología? Dividamos la palabra, llegamos a “tratado de las ideas”, existe la ideología marxista, leninista, etc. Esos nombres se derivaron de la intervención teórica de estos hombres, que con sus conocimientos lograron que mucha gente se pusiera de acuerdo con ellos, con sus lineamientos y sus convenciones del mundo. Hagamos la analogía. Baden – Powell, fundó el Movimiento Escultista Mundial, dejo escritos que nosotros y otros compañeros utilizamos como base para nuestra forma de trabajo. Tenemos una normatividad, nos guía un estereotipo de comportamiento, materializado en una flor de liz, tenemos una serie de pasos para regir nuestro estilo de vida, esta ideología nos habla de Dios, de Patria, de Hogar, de virtudes, lealtad, abnegación, pureza, nos habla de una promesa, muy bonita y significativa, ahora, ¿por qué diantre no nos habla de la libertad? Esta ideología nos dice como comportarnos, pero no nos habla de lo que es mas valioso para el ser humano: la capacidad de discernir sobre lo que quiere y debe hacer. Tal vez el origen de esta carencia, sea que en el principio el escultismo estaba destinado únicamente al ejercito, todos sabemos que la milicia esta peleada con la libertad. A mi parecer, la palabra libertad hace falta, en demasía, a nuestros lineamientos.
Bueno, el caso es que si tenemos ideología, ahora profundicemos en nuestra metas y fines, ¿Cuáles son?, ser hombres y mujeres de provecho a su patria, a su hogar y a si mismos. Bien, se oye bonito, pero el chiste no es decirlo, es ejecutarlo. Es difícil, tomando en cuenta que siempre ante nosotros se presentan dos caminos, casi siempre engañosos. ¿Cómo construimos en nosotros a un hombre o mujer de provecho? Rezando, no, jugando, no, solo lo que hemos hecho que dejara huella, habla por nosotros ¿Qué diablos hemos hecho para dejar huella? No hemos ganado apodos por matar jabalís ni hemos resistido un sitio militar en África. Diariamente tenemos la oportunidad de dejar al mundo mejor de cómo lo encontramos, ¿Lo hacemos?, francamente, (no se ustedes), yo no.
Esa, a mi parecer es nuestra meta inmediata, hacer diariamente algo, irreversible como lo son todas nuestras decisiones, que mejore en nuestro pequeño horizonte y sea, por muy sencillo, digno de recordarse. Es difícil, pero no imposible. Bueno, ya ahondamos en nuestras metas. Ahora toca el turno a la organización. Tenemos un organigrama, jerárquicamente, desde los que trabajan en el DF, hasta el último subjefe de sección, ¿Entonces estamos organizados? ¿Qué es estar organizado? Quizá sea tener determinadas tareas repartidas entre todos los miembros de una organización, es decir, unirnos en base a nuestras metas y colaborar para llegar mas rápido a ellas.
En todo grupo, existen una serie de valores de respeto y de tolerancia, que casi nunca los vemos ni usamos, pero ahí están, y cuando alguno de los miembros llega a ocasionar una ruptura de estos valores, llegan crisis que si no son arregladas, pueden terminar con todo lo que hasta el momento el grupo ha logrado. Entonces, aquí nos llega la oportunidad de ponderar: ¿Valen mas las cuestiones personales que todo el trabajo que he hecho yo, que han hecho mis compañeros, y que han hecho los antiguos miembros? Definitivamente, no, todas las fricciones pueden ser superadas mediante la tolerancia, otro requisito indispensable de la organización. Y tolerancia no es ser “agachado”, tolerancia es ser capaz de soportar las formas de ser que en su diferencia contribuyen a la similitud de los ideales del grupo. La mejor forma de hablar de una persona es con sus acciones de trabajo, esto nos da inmunidad ante eventualidades que puedan alterar nuestra posición. No necesito de nadie mas que de mi para hacer un buen trabajo y fomentar asimismo la organización y unión de mi grupo.
Recordémoslo, nuestra organización no es un tonto organigrama, hasta lo que no se ve puede ser ineludible ante el curso que día a día toma nuestro movimiento, tomemos en cuenta la opinión del pie tierno, como si fuera la de un explorador con uniforme lleno de insignias.
Bueno, me despido, después de todas estas reflexiones, quiero plasmar la conclusión de que el escultismo es muchas cosas, Ideología, libertad, organización, unión, patriotismo, supervivencia, campamentos, consejos, juntas, nudos, promesas, oraciones, etc., en todo ese universo creo que cabe lo que aquí he escrito.
Hasta la Victoria, Siempre!!!










